Ocurrió una tarde de sábado , después de almorzar me eche una corta y saludable siesta , ya que tenia costumbre de salir de fin de semana a recorrer o encontrarme con mis amigos en algún punto de la ciudad. En el atardecer soñaba en mi estado de vigilia me encontraba en la lucha mental cuando el ente azul con animo seductivo se me acercaba con bondad y sonriente y me hablaba con un lenguaje raro , en ese momento no había advertido su sorpresiva transformación de un afable niñito en una terrible y monstruosa figura.
No se como en ese estado de lucha espiritual de lo más recóndito del alma salió una especie de fuerza el exorcismo de San Benito aprendido y otra oración larga en latín perfecto del cual ya no me acuerdo, pero denotaba un poder grande inimaginable , claro está durante el sueño. Allí me vi haciendo el ademán de rociar el agua bendita , la entidad al escuchar invocar en latín ¡Mariae! se esfumó al instante. Al término , desperté pero estuve durante toda esa experiencia muy lúcido o sea supe lo que me pasó.
Aun así , fui a consultar a un sacerdote de la fsspx




No hay comentarios:
Publicar un comentario